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Los alumnos de segundo de FP Básica del Colegio Santa Agatoclia de Mequinenza investigan la Segunda Revolución Industrial en la localidad
Se trata de un trabajo, coordinado por el área de lengua y sociales que cuenta con la participación de los alumnos del módulo de comercio, en el que se estudian industrias desaparecidas como las del sifón, el regaliz o la minería y se analiza la actividad económica del municipio.
El objetivo de este trabajo de investigación es aplicar los conocimientos académicos adquiridos durante la formación y especialmente “motivar a los alumnos y que vean como la teoría puede pasar a la práctica”, afirmaba Rosina Sillué la directora del Centro de Formación Santa Agatoclia de Mequinenza.
Han sido los propios alumnos quienes han escogido la temática del proyecto en el que bajo el título “Miknesa” analizan la Segunda Revolución Industrial en la localidad y su influencia en la economía del municipio. Una actividad que les ha permitido, además de conocer un poco mejor su entorno, asimilar las pautas de trabajo necesarias para convertir la idea inicial en una realidad.
Entre las curiosidades que recoge la investigación figuran la industria del regaliz, el denominado “oro en palo”, que incluso se comercializó en Estados Unidos para utilizarlo en la elaboración de whisky o la fabricación de sifón. El trabajo hace referencia también a las harineras o a la minería, entre otras. Una rica actividad industrial que ha hecho, tal y como apuntaba la profesora Yolanda Cruellas, “que la economía de Mequinenza viviera de un salario mientras que el resto de la comarca lo hacía de la agricultura, como autónomos, lo que ha creado un entorno social diferente”.
El proceso se inició con la recogida de información de diferentes fuentes y especialmente las locales con entrevistas a personas directamente implicadas que se incluirán en la presentación definitiva del proyecto. Otro de los puntos de interés ha sido el municipio Fayón, ya que buena parte de la producción industrial de Mequinenza se transportaba, utilizando el Ebro, a esa localidad para su comercialización.
Un trabajo laborioso que se encuentra en su fase final, la de ordenar toda la información recopilada para poder mostrarla de una forma entretenida y atractiva, de lo que se encargan los alumnos del módulo de comercio del centro.













